Cultura, derechos y desarrollo en el siglo XX!

Cultura, derechos y desarrollo en el siglo XXI. Resultados del Diálogo “Derechos Culturales y Desarrollo Humano” celebrado en el marco del Forum Barcelona 2004. Uta Katharina Staiger. Fundació Interarts.

III Encuentro Internacional de Promotores y Gestores Culturales. Desarrollo Cultural: del Pluralismo Cultural a la Interculturalidad
GUADALAJARA, JALISCO 26 AL 30 DE ABRIL DE 2005

1. Introducción

Los derechos culturales forman parte íntegra de los derechos humanos, describiendo los derechos de las personas a participar libremente y activamente en la vida cultural. Estos derechos están definidos en varios documentos internacionales, y especialmente en el artículo 15.1. del Pacto Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales. En éste, se describen elementos concretos para que las personas tengan las mismas oportunidades de expresarse, comunicarse, participar y desarrollar actividades culturales relacionadas con su propio bienestar personal, el desarrollo y el progreso de la sociedad.

No obstante, la cultura es difícil de traducir en actuaciones legales, y se está debatiendo desde hace tiempo el contenido preciso de los derechos culturales, su aplicabilidad y sus problemas específicos, como por ejemplo la relación entre lo individual y lo colectivo, su contribución a la identidad cultural, y los conflictos que puedan surgir entre ciertas tradiciones culturales y los derechos humanos. A la vez se está discutiendo su relación con otros derechos económicos y sociales, y su incidencia en sectores relevantes como, para nombrar sólo algunos, la educación, la inmigración, el diseño urbano o el desarrollo.

Por consiguiente, el congreso internacional “Derechos Culturales y Desarrollo Humano”, coordinado por la Fundación Interarts en agosto del año pasado, aspiraba a aunar contribuciones llevadas a cabo en los últimos 15 años para redefinir el apartado del Derecho a la Participación en la Vida Cultural que conforma el artículo 15.1.a. del Pacto anteriormente mencionado. Su segunda línea de trabajo, que guardaba una estrecha relación con la anterior, tuvo como punto de partida la afirmación central del más reciente Informe sobre Desarrollo Humano elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), según la cual es efectivamente la expansión de las libertades culturales, y no su homogeneización o supresión, que representa la opción más sostenible para avanzar la estabilidad, la democracia y el desarrollo humano dentro de las sociedades. De este modo, y coincidiendo con los esfuerzos realizados actualmente por UNESCO y otras organizaciones gubernamentales y académicas, el evento quiso también introducir indicadores culturales en la definición del desarrollo humano, para medir la contribución de la cultura al mismo.

La relación entre ambos objetivos quedó garantizada por el hecho de que abogar por los derechos culturales sin mediciones adecuadas que verifiquen su cumplimiento puede no dar resultados prácticos, mientras que debatir sobre indicadores sin una referencia sólida a los derechos culturales supondría perder la calidad intercultural exigible para un posicionamiento global en esta materia. Así, el evento tuvo como objetivo último desarrollar un plan de acción conciso a la vez que flexible para la investigación, la información y la gestión en el ámbito cultural como elemento esencial para el desarrollo, garantizando la continuidad de los temas abordados a lo largo del Diálogo y sumándose a otras iniciativas que sitúan a la cultura en el centro de las estrategias de desarrollo.

2. El Diálogo

El congreso tuvo lugar los días 23 a 27 de agosto de 2004 en el marco del Forum Barcelona 2004 que, promovido por el Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat de Cataluña y el Gobierno de España bajo los auspicios de la UNESCO, se presentó como un acontecimiento mundial girando alrededor de tres ejes claves: la diversidad cultural, el desarrollo sostenible y las condiciones de la paz. Durante los 141 días de su celebración entre mayo y septiembre de 2004, el Forum unió en su recinto al norte de Barcelona actividades culturales y de reflexión diversas. Entre ellas destacaron 44 congresos internacionales denominados Diálogos, de los que el aquí presentado “Dialogo sobre Derechos Culturales y Desarrollo Humano” era uno.

En la organización de este Diálogo, la Fundación Interarts asumió las tareas de secretaría técnica y coordinación de contenidos del evento, y lo realizó en cooperación con la UNESCO, la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) y el Forum Barcelona 2004. En este marco, el congreso se propuso reunir el abanico más amplio posible de agentes, cuestiones y perspectivas regionales acerca de los derechos culturales y del papel de la cultura en el desarrollo en el siglo XXI. A través de esta diversidad de aportaciones, el Diálogo quiso comprometerse con la amplia participación que era a la vez su tema, y consecuentemente abrirse a la inclusión de opiniones múltiples y preocupaciones divergentes con el fin de trazar un campo de intervención que fuera complejo y representativo en cuanto a la diversidad de las condiciones culturales existentes.

El evento fue dedicado a la memoria de Eduard Delgado i Clavera (1949-2004), fundador de la Fundación Interarts e inspirador del Diálogo.

3. Datos del evento

Para que se aprehenda el alcance del evento puede resultar provechoso delinear los datos generales de la producción del mismo. Un total de 700 participantes de más de 30 países asistían al Diálogo, y 70 ponentes de todos los continentes expusieron y sometían a debate en las 4 sesiones plenarias y los 13 talleres temáticos sus tesis sobre derechos, cultura y desarrollo. Entre ellos se encontraron representantes de diversas agencias de las Naciones Unidas, investigadores y académicos, autoridades locales y nacionales, miembros de consejos de arte, gestores culturales, y profesionales de sectores como el cultural, el educativo, el turístico, entre muchos otros. Entre ellos figuraban, para nombrar sólo algunos, Sakiko Fukuda-Parr, (Directora, Oficina del Índice sobre el Desarrollo Humano, Naciones Unidas), George Yudice (Universidad De Nueva York), Juan Enrique Vega (Representante Especial de la Oficina del Alto Comisionado de Derecho Humanos para el Forum 2004), Lupwishi Mbuyamba (Observatorio de Políticas Culturales en África, Mozambique), Amareswar Galla (Asia Pacific Observatory for Culture in Development), Nawal El Saadawi (Asociación Solidaridad de las Mujeres Árabes, Egipto), Sydney Bartley (Ministerio de Cultura, Jamaica), Jesús Martín Barbero (Profesor, Colombia), y Liu Thai Ker (Consejo de Arte de Singapur).

Igualmente, 15 organizaciones y redes internacionales tomaron parte en la coordinación y preparación de los talleres, cada uno en el tema de su especialidad y reuniendo a experiencias aplicadas de distintos contextos geopolíticos. Entre ellas se hallaban el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), el Instituto Interdisciplinario de Ética y Derechos Humanos de la Universidad de Friburgo (IIEDH, Suiza), la Association for Tourism and Leisure Education (ATLAS), la Asociación Internacional de Ciudades Educadoras (AICE), el European Forum for the Arts and Heritage (EFAH), la agencia de noticias Eurolang, la red Arte sem Fronteiras, la Red Internacional para la Diversidad Cultural (INCD/RIDC), el Middle East Centre for Culture and Development (MECCAD), el Institut de Cultura de Barcelona (ICUB) y la European League of Institutes of the Arts (ELIA). Las sesiones de trabajo que llevaron a cabo fueron además enmarcadas por una representación institucional y política en la inauguración y clausura oficial.

Complementando estas actividades de reflexión y debate, se organizaron también perspectivas artísticas hacia los temas en cuestión a lo largo del Diálogo. Una actuación artística inaugural fue dedicada a la memoria de Eduard Delgado. Además, se presentaron tres documentales realizados por directores de Tanzania, Bolivia y Barcelona, que abordaron en contextos socio-culturales diversos cuestiones directamente relacionadas con los derechos culturales, como por ejemplo el conflicto entre tradición cultural y derechos humanos, el conflicto y la convivencia entre culturas, y los derechos de las minorías culturales. Finalmente, la AECI como parte coorganizadora del evento presentó durante la semana del Diálogo la exposición Cultura(s). Alternativas. Diversidad. Derechos, en la que 19 artistas gráficos españoles y latinoamericanos dieron su perspectiva e interpretación de los derechos culturales mediante carteles.

Para debatir futuras actividades que pudieran dar continuidad a las reflexiones del Diálogo, impulsar a futuras colaboraciones y consolidar los contactos iniciados en el evento a través del trabajo en red y el intercambio de información, se invitó a los participantes a asistir a una informal mesa redonda en la tarde del 26 de agosto. En cuanto a la difusión, tuvieron lugar durante la semana siete actos para la prensa, y aparecieron en los medios de comunicación más de 150 artículos y entrevistas relacionados con los contenidos y los resultados del evento. Seis ponentes tomaron parte en la actividad 141 preguntas del Fórum 2004, donde se encontraban en interacción directa con los visitantes del recinto.

El evento, tras su clausura oficial, concluyó informalmente el viernes en un restaurante africano de Barcelona con la actuación African voices. Realizada por algunos participantes y ponentes del Diálogo procedentes de África y el Caribe, la actuación escenificó las experiencias pasadas y presentes de África tratando de representar de manera plurivocal la muerte y el despertar cultural del continente, y invocando el retorno del patrimonio y la revitalización del continente.

4. Resultados

Desde el principio se diseñó el Diálogo sobre Derechos Culturales y Desarrollo Humano no como la celebración de un acto puntual limitado en el tiempo, pero como un proceso que se inició meses antes de que el Centro Internacional de Convenciones del Forum le abriera sus puertas, y que no cesó de forma definitiva con su clausura final. De este modo se ha ido interpretando constructivamente la denominación “Diálogo” concebida por el Forum, planteándose este mismo como una acción continuada, reciproca y dialéctica con el fin de aportar la mayor complejidad y representatividad al evento, y asegurarle una trascendencia más allá de sus 4 días de actas.

Por consiguiente, cuentan como resultados del Diálogo no solamente los resultados emergidos en el transcurso del congreso mismo, pero también sus fases preparatorias y los alcances generados en ellas. En conjunto, los resultados reflejan una vez más el principio fundador del Diálogo, que era abrirlo a la participación y la contribución de un amplio abanico de actores y sectores con el fin de garantizar la equidad y representatividad de su acción.

a.) En los meses anteriores al Diálogo, se organizaron una serie de consultas o conferencias preparatorias en diferentes continentes. Éstas permitieron que expertos locales e internacionales, al igual que la sociedad civil de cada región, proporcionaran información y contribuyeron a la equilibrada definición de elementos específicos al marco conceptual del evento. Entre estas pre-conferencias regionales se hallan una reunión de expertos internacionales sobre indicadores culturales (Barcelona, noviembre de 2003); una conferencia sobre indicadores culturales para el desarrollo en África, que se celebró en cooperación con el Observatorio de Políticas Culturales de África (OCPA), UNESCO y NEPAD/Unión Africana en Maputo (Mozambique) en marzo de 2004, y de la que hizo seguimiento otro seminario en agosto del 2004 en el mismo lugar; una conferencia sobre diversidad cultural y derechos culturales (Sao Paulo, abril de 2004; coorganizada con Arte sem Fronteiras) y una reunión de expertos sobre derechos culturales (Amman, abril de 2004; cuya presidencia de honor recayó en Su Alteza Real el Príncipe Hassan de Jordania).

Los extensos informes redactados después de cada reunión regional representan una amplia gama de valiosas reflexiones e investigaciones locales, que se pusieron a disposición de participantes y ponentes del congreso, y se tenían en cuenta a la hora de diseñar las sesiones plenarias y los talleres del congreso. Los expertos y profesionales partícipes de estas reuniones preparatorias representan ahora el fundamento para el futuro trabajo en red y la elaboración de más proyectos de cooperación sobre la cultura en el desarrollo; objetivo fundamental de los organizadores desde el primer momento.

b.) Las reuniones preparatorias celebradas en Mozambique además dieron lugar a la redacción del documento estratégico Indicadores culturales del desarrollo humano: hacia una perspectiva africana. Más concretamente, lo elaboró el “Grupo de Trabajo sobre Indicadores Culturales del Desarrollo Humano en África” durante el seminario de seguimiento en agosto. Este grupo de expertos africanos se había constituido en la primera conferencia de Maputo en marzo, y ahora acaba de formalizarse (a principios de 2005) como comité asesor al Observatorio de Políticas Culturales de África (OCPA). El documento estratégico que redactó el grupo representa un instrumento clave hacia una mayor definición de indicadores para medir la contribución de la cultura al desarrollo humano desde una perspectiva histórica y socio-política específica del continente africano. Identificando como temas prioritarios de actuación la gobernancia, equidad, acceso y distribución, libertades culturales, creatividad y empresa cultural, y gestión de conocimiento, propone también una serie de temas transversales, como por ejemplo VIH/SIDA, y sugiere posibles indicadores culturales para cada uno de los temas. El documento ha sido traducido a hasta ahora 4 idiomas y ha sido presentado en varias conferencias aparte del Diálogo. Sirve de base para un futuro seguimiento por parte del Grupo de Trabajo y para ampliar la cooperación entre las entidades implicadas, entre las que se incluyen la Fundación Interarts, OCPA, la oficina de la UNESCO en Mozambique y Futurs Africains, programa del PNUD.

c.) De modo similar también se produjo otro documento especialmente para el Diálogo y que sirvió de referencia académica e institucional para sus actas. Fue redactado por Yvonne Donders de la División de Derechos Humanos y Lucha contra la Discriminación de la sede de UNESCO en París, que en ello elaboró el marco legal actual del derecho a participar en la vida cultural, y explora los aspectos e implicaciones jurídicas tanto como políticas que conllevan los artículos y pactos acordados sobre el mismo. Este documento se puso a disposición de los participantes y congresistas en 4 idiomas.

d.) Además de estas cooperaciones y los documentos tangibles que resultaron de ellas, también se han dado dos resultados más que tomaron punto de partido en el proceso, y que a la vez nos indican el futuro campo de acción en cuanto a la investigación, la gestión y la difusión de aspectos relevantes para los derechos culturales y la cultura en el desarrollo. Ambos resultados se basan sobre el principio de la participación, y lo aplican invitando la activa contribución del público al debate sobre los derechos culturales y el desarrollo humano.

El primero de los dos es el Cuestionario sobre Derechos Culturales, con el cual los organizadores se dotaron de una herramienta constructiva para sondear las percepciones regionales sobre derechos culturales y los aspectos considerados prioritarios. También sirve para identificar los elementos y instrumentos potencialmente útiles desde la perspectiva de organizaciones y profesionales de diferentes países para introducirlos la promoción de los derechos culturales en las políticas. El cuestionario fue redactado por la coordinadora del Diálogo, Annamari Laaksonen, en cooperación con varios expertos internacionales y está disponible en 8 idiomas. Fue distribuido a más de 4500 personas y organizaciones del sector, y proporciona una beneficiosa aproximación cuantitativa y cualitativa a las implicaciones directas que tienen los derechos culturales para la realidad cultural de las comunidades mismas. Los resultados del análisis preliminar se presentaron en el transcurso del Diálogo, mientras actualmente se sigue con la distribución del cuestionario, para profundizar su evaluación e investigación. Se invita a los profesionales del sector de la cultura a participar en el estudio entregando un cuestionario relleno a la Fundación Interarts.

e.) Probablemente la herramienta más flexible que ha resultado del Diálogo es el portal de derechos culturales que ha lanzado Interarts en el transcurso del evento, y que está disponible a www.culturalrights.org. Todos los documentos anteriormente mencionados, incluido el cuestionario, se pueden encontrar y bajar gratuitamente de esta plataforma. El portal, que está aún en construcción, se presenta asimismo como una herramienta de trabajo sobre Derechos Culturales y Desarrollo Humano. A su centro se hallará una base de datos de documentos que constará de estándares oficiales, textos académicos, documentos institucionales y contribuciones de expertos, ordenados temáticamente. La página también dispondrá de un apartado de buenas prácticas de gestión y de políticas culturales en los dos ámbitos de los derechos culturales y la cultura en el desarrollo, y de un listado de links organizados por sectores. Actualmente, la página ofrece información detallada sobre el Diálogo y todos los documentos relacionados con él, a más de un forum virtual, al cual los usuarios tienen acceso libre para poder discutir aspectos relacionados con los temas del Diálogo. De este modo, el portal promoverá la participación de la ciudadanía interesada y del sector cultural, fomentando que se contribuya conocimiento, referencias y ejemplos concretos sobre la aplicación de derechos culturales y de la cultura en el desarrollo humano, y recogiendo asimismo la mayor variedad de perspectivas locales y opiniones divergentes posibles. Se espera finalizar el portal durante el 2005 y de ahí proceder a vincularlo con las plataformas virtuales y portales de los sectores relevantes para garantizarle mayor eficacia e conectividad.

5. Conclusiones

Resumir las principales ideas y resultados recogidos a lo largo del Diálogo no es tarea fácil. El amplio abanico de cuestiones abordadas en el Diálogo fue al final una fortaleza, como lo fue la diversidad de aportaciones discutidas en las plenarias, los talleres y en el resto de conversaciones mantenidas. Las conclusiones reflejan esta pluralidad de enfoques, y se plasman en una serie de observaciones compartidas.

Entre estas observaciones se halla la convicción que efectivamente, la cultura y la creatividad son impulsos que contribuyen a la identidad, la diversidad y el desarrollo humano y económico, y que por lo tanto la cultura puede resultar efectiva como elemento clave en proyectos y políticas que promueven el desarrollo integral. De este modo, el Diálogo también aportó pruebas de la creciente concienciación sobre la importancia de los derechos culturales para el desarrollo democrático, como lo demuestra la Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural, y la interrelación que los derechos culturales mantienen con otros derechos humanos a los que pueden aportar dimensiones importantes pero a los que nunca pueden infringir.

A la vez, se reiteró desde diferentes perspectivas que el sector cultural aún debe comprometerse más con los retos del desarrollo internacional para alcanzar, por ejemplo, los Objetivos del Milenio definidos por las Naciones Unidas; compromiso cuya realización y eficacia se puede mejorar a través de la aumentada cooperación intersectorial y una optimización de las metodologías existentes del trabajo en red. Mientras se destacó de esta manera la necesidad de definir y promover el capital social a escala global, se señaló también la responsabilidad de los estados de asumir sus obligaciones de respetar y garantizar los derechos culturales a través de las herramientas políticas y jurídicas que tienen a su disposición. La conveniencia de crear nuevos instrumentos para abordar, medir y formalizar los derechos culturales pues fue en general destacada, aunque también se abogó por una clarificación e institucionalización de los instrumentos ya existentes.

Asimismo, se subrayó la continuada necesidad de observar y medir los efectos culturales de la globalización, especialmente en cuanto a las dinámicas del mercado global y las oportunidades y amenazas que éste puede presuponer, con el fin de poder actuar concisa y eficazmente en función a ellos. Entre las posibilidades se hallaban por ejemplo la creación o la cohesión de infraestructuras informativas internacionales para asegurar la cooperación y la transferencia de conocimiento de importancia a la escala local. La labor de seguir definiendo con más concreción posibles indicadores culturales para el desarrollo, y su aplicación en áreas prioritarias según contextos y valores regionales a cuya identificación contribuyen en su turno los derechos culturales, se señaló en este marco como eje central de futuros proyectos.

En este contexto, el Diálogo abogó por la realización de los conceptos debatidos dando un fuerte impulso a la acción, a la gestión de futuros proyectos concretos y al trabajo hacia horizontes abarcables que fortalezcan la cultura en el desarrollo. Se puede constatar que efectivamente ha respondido a sus objetivos iniciales de proporcionar información, compartir experiencias y movilizar a un sector muy diversificado. De su aportación central, la de poner en contacto diversos agentes y expertos centrales en temas de derechos culturales que provengan de contextos geopolíticos distintos y con agendas y necesidades muy diferenciadas, es ejemplo maestro su presentación – y la de los temas que le sostuvieron – en este nuevo evento organizado por CONACULTA 8 meses después de que el Diálogo cerrara sus puertas.
Martes, 12 de Julio de 2005 20:34

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